Tribuna Pública

A ver a ver, el día de ayer nos encontramos a un líder de una de las tantas organizaciones del Partido de la Revolución Democrática de esta ciudad, y al preguntarle su opinión respecto a cómo veía las elecciones y de cómo iba su candidato, de manera sorpresiva para nosotros, nos dejó confundidos y extrañados con su respuesta que fue de manera tajante la siguiente; “Perdóname hermano, pero al menos yo, no tengo candidato todavía” ¿Cómo? ¿Y el candidato de la Coalición “Guerrero nos Une”? ¿A caso no eres del PRD? “Claro que soy del PRD, pero quiero que sepas que no estoy de acuerdo con los arreglos a nivel cúpula para aceptar al Senador como el candidato de nuestro partido”. Oye, -le inquirimos- pero, me parece que eso ya está superado ¿no? “¡Claro que no!” –Dijo de manera contundente-. “Lo que pasa es que hay muchas cosas de fondo que la gente no sabe, y la verdad es frustrante ver que nuestro partido está prácticamente despedazado”. Lo anterior manifestado, con un dejo de tristeza reflejado en el rostro. Pero, -tratamos de reanimarlo- el candidato del PRD según ellos va muchos puntos arriba en las encuestas de su oponente, y deberían estar contentos ¿qué no? “Mira, lo que pasa es que son muchas cosas, por ejemplo, a nosotros no nos ha querido dar una audiencia, porque para empezar al candidato lo tiene “secuestrado” una mafia que le dice a quién debe atender y a quién no, y eso está mal; pero ahora, mientras el candidato no nos tome en cuenta no moveremos un dedo en su favor”. Bien, y respecto a la manta que colocó el delegado del PRI en Iguala en uno de los edificios del centro de la ciudad que nos puedes comentar. “Ja, ja, ja; mira, para empezar quiero decirte que me da risa lo que se dice, porque a esos “traidores” del PRI, a quienes sus mismos compañeros de partido así los califican, pero que además les endilgan el que ya son “perredistas”, todo es una faramalla, porque nadie de estos señores, ha dicho que quiere pertenecer a nuestro partido, es más ni el mismo candidato dice que ya forma parte de nuestro instituto político, y por tanto, me parece sospechosa la actitud de los dirigentes locales de mi partido, quienes no salen a aclarar que ellos no son perredistas y que en estos momento los une un proyecto que encabeza el ex priista, lo que nos deja un sospechosismo confuso, y no sabemos si son ellos los que ya se pasaron a una fracción del PRI; lo anterior, porque nadie dice nada al respecto, ni el presidente Oscar Díaz Bello, ni los Adán Tabares, ni Sergio Tavira Román, y ni muchos personajes que han estado en la lucha del PRD, porque hoy están callados, y cuando señalan a los traidores del PRI, perredistas, no concebimos a un Juan Muñoz Caballero, junto a un Lázaro Mazón, haciendo campaña juntos en pos del mismo candidato”. Oye, pero, -insistimos- me llama la atención que digas siempre mi partido el PRD y que respecto a los “traidores priistas”, menciones que se debe aclarar que estos no son perredistas… ¿Por qué? “Bueno, -contestó- porque no lo son, y porque además muchos compañeros nos han comentado que no tienen un calificativo efectivo para ese tipo de aberración”. “Sin embargo, platicando con nuestros compañeros, -y digo compañeros porque estos si son parte de la lucha el interior del PRD-, nos han manifestado que si todos los candidatos quieren que los escuchemos, los escuchamos, porque por el momento como te dije al principio, no tenemos candidato a la gubernatura del estado”. Si está bien, -le consentimos- pero si tú manifiestas que eres perredista y además que solo te sumaras si el candidato los llama y se firman acuerdos concretos en beneficio de tus agremiados, es cómo para pensar que eres caprichoso y aprovechado, porque buscas un beneficio sectario y no colectivo… ¿Cómo le llamas a eso? “Y tú –dijo en un tono medio molesto- ¿cómo le llamas a tener a un coordinador en esta zona, que está enfrentado con todas las corrientes y aun así logra estar en esa posición a pesar de que se le dijo en su momento al mismo candidato que no lo hiciera”? “No mi hermano, por eso te digo, más adelante habremos de tomar una decisión y decidir a quién apoyar en esta elección”. ¿A caso ha pasado por tu mente apoyar al candidato de enfrente? “¿Por qué no?” ¿No temes que te llamen rata, por lo de la declaración de Añorve? “De ninguna manera, sabemos que estuvo mal esa declaración, pero también entendemos que se hizo bolas y bueno todos cometemos errores, ya viste lo de Tovar no, entonces…” Pero, -le cuestionamos- te pueden expulsar del partido por esa acción… ¿no? “Si, pero por cuánto tiempo, después vienen las elecciones federales y municipales y ahí nuevamente nos van a llamar… ¿A poco no?” “Además, si me expulsan lo tomaré como unas vacaciones y después a volver al redil”. ¡Ufff! Y no crea que es un cuento, es la realidad, pero guardaremos en nuestros archivos el nombre de nuestro interlocutor, para no echarle más lumbre al fuego. ¡Hasta la próxima!

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